Lista de Correos

Manténte informado de nuestras actualizaciones.


suscribir
desuscribir

Jivamukti Yoga: Tema del Mes de Agosto

El Poder Mágico de las Bendiciones

 

Lo que se realiza en el estado yóguico de la iluminación es la unidad del ser. En este estado, toda la separación entre “uno” y “otro” se disuelve. El yogui se da cuenta que él o ella es uno con todo lo que existe. Y así el mundo ya no aparece como algo que proviene del exterior. En una ocasión recibí una carta de una persona que muchos consideraban como un santo. En vez de comenzar su carta con un saludo habitual como “Querida Sharon”, sus primeras palabras eran “Querido yo en forma de ti”.

 

Para que la práctica de yoga sea beneficiosa, debe de reconocer los obstáculos al objetivo del yoga y debe de proveer al practicante con los medios para sobreponerse a dichos obstáculos. El principal obstáculo para la realización de la unidad del ser (yoga) es percibir que los demás y tú mismo(a) están separados. Así, las prácticas te otorgan métodos para disolver los otros en tu vida, o al menos purificar tu percepción de quiénes son ellos en realidad. Cuando purificas tu percepción entonces te das cuenta que todos en tu vida provienen en realidad de tu interior. Lo que ocurre dentro de ti se refleja en las personas que habitan tu mundo exterior. Así que si no te gusta la forma en la que alguien se comporta y realmente quieres que cambien, entonces tienes que darte cuenta que sólo aparecen como visiones fantasmagóricas provenientes de las acciones que has realizado en el pasado. No te molestes en insistir que ellos cambien, en su lugar genera el cambio que quieres ver cambiando tu propia conducta hacia ellos, ahora. La práctica de enviar bendiciones es un muy buen punto de partida.

 

Hay un gran poder que reside en enviar bendiciones, no sólo para el que las recibe sino para el que las envía también. Bendecir a alguien es como pronunciar un encantamiento. A través del acto de la bendición, el amor incondicional se transmite energéticamente de un cuerpo hacia otro. Al enviar bendiciones a otro, puedes transformarlos en un ser sagrado al convertirte tú en un vehículo de amor, y en este proceso tú mismo(a) recibes bendiciones también, pues la bendición en la vía psíquica se origina en ti. Mencionar el nombre de una persona es tremendamente poderoso. La mayoría de las personas no tiene más opción que voltear cuando alguien menciona su nombre. Cuando das una bendición diaria adscrita al nombre de otra persona, el grado de especificidad de la acción genera resultados positivos que con el tiempo transforma en seres sagrados tanto a tu persona como a las personas en tu vida.

 

Y funciona de la siguiente manera; yo le digo la “meditación de las bendiciones”. Siéntate cómodamente, cierra los ojos y pon la atención en la respiración, observando como entra y sale el aire por las fosas nasales. Empieza con la gente que conoces y que quieres, es mucho más fácil enviar bendiciones a ellos. En silencio repite al inhalar “Envío bendiciones a…”, y al exhalar menciona su nombre. Continúa por algunos minutos más extendiendo tus bendiciones a tu familia y a tus amigos; y después expande esas bendiciones para incluir a tus parejas pasadas, vecinos, jefes y personas con las que trabajas. Asegúrate de incluir personas con las que tienes o tuviste relaciones complicadas. Encontrarás  que a medida que dices su nombre, sus imágenes aparecerán ante ti. Con una práctica consistente verás que gradualmente no sólo podrás verlos, sino también sentir su presencia al nombrarlos. Con el tiempo esas situaciones complicadas que tuviste con ellos empezarán a resolverse. Verás que con el paso del tiempo cuando aparezcan en tus sueños lo harán de forma apacible, con una presencia positiva. A medida que pasa el tiempo verás que si te los llegas a topar en persona, tu relación con ellos habrá cambiado drásticamente, como por arte de magia. Sentirás que existe una nueva holgura en la forma en la que te relaciones con ellos. Serán mucho más amigables. El sentimiento de que vienen hacia ti irá menguando a medida que tu conciencia de su verdadero origen (tu interior) se agudice.

 

No importa cuántas acciones virtuosas hagas o cuántas cosas profundas e inteligentes digas, lo que la gente recuerda de ti es la forma que los hiciste sentir. Si en realidad quieres basar tu vida en el servicio a otros, es de mucha utilidad aprender cómo hacerlos sentir bien. Aprender a enviar bendiciones de forma anónima es una herramienta poderosa para transformar tu mundo y el mundo de los otros. Y al hacerse anónimamente no corres el riesgo de inflar tu ego, algo que podría ocurrir si dieras tus bendiciones en persona. También sería virtualmente imposible que contactaras a todos en tu agenda de forma individual, ya sea por correo electrónico o por teléfono y les dieras tus bendiciones y tu amor, sin contar que sería un poco molesto para algunos de ellos. Y como de todas maneras viven dentro de ti, la forma más directa de contactarlos es hacerlo dentro de tu corazón. Cuando dices su nombre con amor sincero, entonces ambos se funden en el amor, disolviéndose en el corazón universal –tu verdadero ser-, la realidad eterna.

 

Pero no esperes resultados de la noche a la mañana. La paciencia es un elemento importante cuando estás cultivando tu nueva realidad. Cada acción, ya sea tan sutil como un pensamiento o más tangible como una palabra o una acción, es como una semilla que plantas en el suelo fértil que se convertirá en el campo de tu ser. Las semillas tardan en crecer. Pero el tiempo no garantiza que crezcan: deberás alimentarlas apropiadamente. El cuidado amoroso y consistente conlleva resultados positivos. Cuando las semillas que hayas plantado comiencen a germinar, disfrutarás viendo como la gente a tu alrededor comienza a crecer y florecer en el tipo de personas que siempre deseaste que fueran, y te descubrirás a ti mismo(a) como el tipo de persona que siempre supiste que podías ser.

 

-Sharon Gannon


 
< Anterior   Siguiente >
© 2010 Derechos Reservados Vision y Sentido
Desarrollado por Exito Digital